Esta semana la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó su  informe “Situación de derechos humanos en México” en el que se documenta la grave crisis de derechos humanos que vive nuestro país y hace énfasis en la falta de resultados por parte del actual gobierno mexicano para reducir la violencia, reducir los niveles de impunidad y proteger los derechos humanos de los mexicanos.

 El informe advierte de los niveles críticos de impunidad y ofrece datos del aumento de las desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y tortura; subraya la situación de inseguridad y falta de acceso a la justicia que enfrentan las mujeres, las personas migrantes, l@s periodistas y l@s defensores de derechos humanos. Destaca también la vulnerabilidad que vive la ciudadanía

desde que el crimen organizado se dedica al secuestro y la extorsión. 

Asimismo enfatiza la impunidad con la que actúan las fuerzas armadas y de seguridad pública al analizar casos emblemáticos, como la desaparición de 43 estudiantes en Iguala; las masacres de civiles en Tlatlaya, Guerrero y Tanhuato, Michoacán; las fosas comunes de migrantes en San Fernando, Tamaulipas, así como las desapariciones en Tierra Blanca, Veracruz.


La CIDH acusa graves irregularidades en las investigaciones de estos casos que son muestra de la impunidad estructural que vive el país y la colusión entre funcionarios del Estado y delincuentes. Por ello se demanda al gobierno  mexicano medidas para cerrar la brecha entre el andamiaje legislativo y judicial y una realidad atravesada por la impunidad y la corrupción.


Sin embargo, en su respuesta las secretarías de Gobernación, Relaciones Exteriores y la Procuraduría General de la República señalan que el informe no refleja la situación del país y parte de premisas y diagnósticos erróneos, que generaliza situaciones específicas y localizadas en seis entidades y que desestima las acciones que el gobierno ha realizado en favor de los derechos
humanos, la transparencia, la rendición de cuentas y el acceso a la información.


El CEN del PRD considera que el primer paso para enfrentar un problema es reconocer sus dimensiones. No es negando los hechos como va a acabar la crisis de derechos humanos. Se debe empezar por aceptar las carencias: la impunidad estructural y generalizada, la atención insuficiente a las víctimas, la vinculación del crimen y los funcionarios de seguridad y procuración de justicia, que se traducen en violencia, inseguridad, falta de acceso a la justicia, tortura y desapariciones.

Una realidad de todos los días para los mexicanos. Manifestamos nuestra preocupación y rechazo a la respuesta que el gobierno mexicano dio al informe presentado por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos. Respuesta que no sólo es síntoma de la ceguera y desinterés del gobierno sino que revela la profundidad de la crisis de los derechos humanos al mostrar que el mal gobierno de Peña Nieto también está involucrado en la falta de atención de los problemas del país, por lo que exigimos el cabal cumplimiento de los tratados internacionales suscritos por nuestro país, para garantizar el acceso a la justicia de las y los mexicanos, así como la reparación del daño a las víctimas y familiares. Hacemos un llamado a la comunidad internacional y a la sociedad civil organizada de nuestro país, a levantar la voz y unificar nuestros esfuerzos, para denunciar en todos los foros la gravedad que tienen las violaciones a los derechos humanos en México y que el Estado mexicano se niega a reconocer. Exigimos al gobierno mexicano que ofrezca una respuesta responsable y respetuosa, no sólo de cara a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a la que se dio una respuesta superficial y negligente, sino frente al conjunto de la sociedad mexicana que es la que se ha visto agraviada por el desconocimiento de la realidad del país y la que padece todos los días la realidad que desde las altas esferas del poder se trata de ocultar. 

PALOMA CASTAÑÓN HERNÁNDEZ

SECRETARIA DE DERECHOS HUMANOS DEL CEN DEL PRD